Traductor

sábado, 23 de marzo de 2013

Edipo Rey


Edipo rey es una de las grandes obras escritas por Sófocles, dramaturgo griego de la antigüedad. La misma está basada en la mitología griega, de donde han nacido los más fabulosos relatos épicos que han permanecido en el gusto literario mundial por más de dos mil años. He aquí un breve resumen de esta obra.

Personajes: Edipo, rey de Tebas; Yocasta, esposa de Edipo, Creonte, hermano de Yocasta; Corifeo, líder del coro; Tiresias, vidente; sacerdote; coro; grupo de ancianos; 2 mensajeros; siervo de Layo; dos niñas, hijas de Edipo.

PRÓLOGO.

La obra comienza con el lamento del pueblo de Tebas. Un coro de ancianos, encabezado por un sacerdote, han acudido ante Edipo a pedir sea resuelta la calamidad que azota aquella ciudad. Enfermedades y miserias invaden a esta ciudad griega que ve en su rey, Edipo, la mayor oportunidad que tienen para encontrar una salida que devuelva todo a la normalidad. Edipo entra a escena y pregunta al pueblo acerca de sus lamentaciones, el anciano, sacerdote de Zeus, le relata los detalles de lo que el pueblo ha venido padeciendo y, Edipo contesta entonces que él mismo ha estado sufriendo mucho por la situación imperante en Tebas y que ya tomó la medida que exigía el momento, que había enviado a Creonte, su cuñado, a consultar al dios  Apolo sobre el particular.

Creonte entra a escena trayendo la respuesta de Apolo, este le ha asegurado que la única forma en que el pueblo de Tebas puede librarse de tan gran calamidad es si encuentra al asesino del rey Layo, antecesor de Edipo en el reinado de Tebas, y lo matan por haber cometido tal afrenta contra el rey de Tebas. Edipo se compromete a llegar hasta el fondo del asunto e investigar quien fue el asesino de Layo para hacerle pagar por su crimen. El anciano sacerdote y sus acompañantes se retiran complacidos de la respuesta de Edipo y confiados en que todo se resolverá. Edipo y Creonte entran a palacio.

PRIMER EPISODIO.

 Edipo ordena que quien sepa detalles de la muerte de Layo deberá confesarlo y pronuncia más de una maldición en contra de quien pudiera estar encubriendo al asesino y en cambio declara bienestar para quien confiese el nombre del autor de aquel crimen. Conversando con Corifeo, asegura haber enviado a buscar a un vidente llamado Tiresias de quien Creonte ha dado buenas recomendaciones.

Tiresias el vidente entra escena guiado por su asistente y escoltado por dos siervos de Edipo. Al principio evade el responder acerca del tema que le ha propuesto Edipo pero luego se siente insultado por el rey quien ha entrado en ira ante la negativa de Tiresias a responder los cuestionamientos sobre la identidad del asesino del rey Layo. Luego de una larga y acalorada discusión Tiresias decide hablar, le dice al rey y a todos los presentes, que el mismo Edipo ha sido el causante de la muerte de Layo. Edipo lo acusa de mentiroso y pretende humillarlo, también acusa a Creonte de haberse confabulado con el vidente para hacerle daño. Se burla de la ceguera del vidente a lo que este riposta declarando que Edipo, antes que acabe aquel día, perderá también la luz de sus ojos y conocerá la desgracia más cruel que hombre alguno pudiera soportar. Corifeo tiene que intervenir para que Edipo deje al vidente abandonar el lugar con vida. El vidente abandona la escena y Edipo, luego de seguir mostrando su ira ante sus súbditos, abandona la escena y entra a palacio.

PRIMER CANTO ALREDEDOR DEL ALTAR.

El coro imagina la vida que llevará el asesino de Layo y se niega a aceptar que Edipo sea el asesino de su antiguo rey.

SEGUNDO EPISODIO.

Creonte entra a escena y pregunta a Corifeo si es cierto que el rey Edipo le había acusado de traición en su ausencia a lo que Corifeo responde afirmativamente. Mientras los dos conversan sobre el tema, Edipo vuelve a entrar a escena e inicia una serie de insultos y acusaciones en contra de su cuñado. Creonte intenta defenderse argumentando que él no tiene razones para querer hacer mal al rey puesto que, siendo tercero en el reino, goza de los mismos derechos y privilegios que el rey pero sin tener que preocuparse por trabajar tanto como lo hace el monarca. Edipo está convencido de que la trama en su contra es real y que Creonte sólo busca matarlo, por lo cual él ha decidido que Creonte deberá morir aquel día.

Yocasta, reina de Tebas y esposa de Edipo, entra a escena exigiendo le sea explicado todo lo que acontece. Edipo le dice que Creonte ha urdido un plan para matarle y por lo mismo él ha decidido que ha de ser Creonte el que ha de morir. Yocasta se muestra incrédula ante las acusaciones que su esposo hace de su hermano Creonte y le pregunta a Edipo si él tiene pruebas de aquella acusación o solamente lo ha escuchado de boca de un tercero. Edipo dice que Creonte lo niega pero que las viles acusaciones que el vidente ha hecho contra su persona, sumado al hecho de que ha sido Creonte quien ha recomendado buscar al vidente para consultarlo, son para él evidencias suficientes para saber que Creonte es culpable de traición. Yocasta descarta todo aquello y dice que ella nunca cree en oráculos ni videntes porque al rey Layo, su anterior esposo, le fue vaticinado que moriría a manos de su propio hijo y que luego este hijo dormiría en su lecho real con su propia madre. Confesó que ella misma se encargó de deshacerse del hijo de ambos y que, ante la evidente muerte de Layo a manos de unos bandidos, estaba comprobado que el oráculo se había equivocado. Creonte, por su lado, seguía defendiendo su inocencia en todo ese asunto y juró por los dioses que nunca había planeado hacer mal al rey. Corifeo sugirió a Edipo que le tomara la palabra a Creonte pues este había jurado por los dioses y dicho juramento era suficiente para creer que decía la verdad hasta que pudiera demostrarse lo contrario. Edipo accedió a permitir que Creonte abandonara la ciudad pero seguía convencido de la culpabilidad de su cuñado.

Yocasta pide saber lo que el vidente ha dicho a Edipo, este le cuenta todo y Yocasta asegura que el vidente ha estado equivocado porque el rey no pudo haber muerto a mano de Edipo ya que el único sobreviviente del séquito real que acompañaba a Layo el día de su muerte había asegurado que Layo murió a manos de un grupo de bandidos en el lugar donde se bifurca el camino y se divide en dos, uno que sigue hacia Delfos y el otro hacia Daulia. Al escuchar aquello Edipo se sintió extraño e inquirió a Yocasta acerca de cómo supo ella todo lo que sucedió a Layo, Yocasta dijo que uno de los siervos de palacio se lo había contado. Edipo preguntó donde se encontraba aquel siervo en esos momentos y Yocasta contestó que el mismo día que Edipo fue coronado rey, aquel siervo le había pedido que le enviara a los campos a pastorear el rebaño real pues no deseaba permanecer en palacio. Yocasta dijo que el siervo merecía ser complacido en aquello pues siempre había sido obediente y leal. Edipo preguntó si el siervo podía ser enviado a buscar, a lo que Yocasta contestó que sí. Edipo dijo tener un mal presentimiento pero que esperaría que el siervo viniera para confirmar o descartar lo que a su mente había llegado. Ante la insistencia de Yocasta, Edipo le cuenta que él había matado a un hombre con las mismas características que ella describía de Layo y en el mismo lugar que ella decía que Layo había sido asesinado. Yocasta trata de calmar a Edipo y le recuerda que el siervo dio una versión diferente de los hechos pues había dicho que Layo murió a manos de muchos ladrones. Luego pide a Edipo que entren a palacio.

SEGUNDO CANTO ALREDEDOR DEL ALTAR.

El coro canta inspirado en un pensamiento de Edipo que pide el castigo de la impiedad y la incredulidad en los oráculos, pues estos deben cumplirse para que la religión no perezca.

TERCER EPISODIO.

Yocasta aparece en escena implorando a los dioses para que calmen la turbación de Edipo. Entra a escena un mensajero quien solicita ver al rey Edipo. Edipo entra a escena y el mensajero le dice que su padre Pólibo había muerto y que Edipo era esperado en Corinto para ser coronado rey. Edipo tiene miedo de volver a Corinto porque tiene miedo de que la predicción del oráculo que había dicho que él se acostaría con su madre se llegara a cumplir. El mensajero le confiesa a Edipo que Pólibo no era su verdadero padre sino que el mismo mensajero lo había llevado a manos de Pólibo, siendo Edipo un niño recién nacido, y Pólibo le tomó tanto cariño que lo amó y crió como si fuera su propio hijo pues él no tenía descendientes. Edipo preguntó al mensajero como era que él se había encontrado con Edipo cuando era recién nacido. El mensajero dijo que un siervo de Layo le había entregado en sus manos. Ante la pregunta de Edipo de si alguien sabía quién era aquel pastor, Corifeo respondió que creía se trataba del mismo pastor que Edipo antes había mandado a buscar y que Yocasta debía saber la respuesta definitiva de esa pregunta. Yocasta se niega a contestar si se trata del mismo hombre. Yocasta y Edipo terminan discutiendo pues Yocasta se niega a confirmar lo que ella ya sabe y abandona la escena muy turbada.

TERCER CANTO ALREDEDOR DEL ALTAR.

El coro celebra los méritos excepcionales de su soberano y se transporta, imaginariamente, a las fiestas dedicadas al dios Dioniso y al dios Pan.

CUARTO EPISODIO.

Entra a escena el siervo de Layo quien resulta ser el mismo que había entregado a Edipo recién nacido al mensajero de Corinto. Se niega a decir los detalles pero luego confiesa que debía matar al niño por encomienda de Yocasta, para que no se cumpliera el oráculo contra Layo. Edipo descubre toda la verdad, que había matado a su padre tal y como le había sido vaticinado, que había tenido por esposa a su propia madre y había procreado hijos con esta. Sale de escena y entra a palacio emitiendo terribles lamentaciones sobre su destino. El mensajero y el siervo se retiran.

CUARTO CANTO ALREDEDOR DEL ALTAR.

Entonan lamentaciones acerca de la infelicidad de los mortales que no pueden escapar a sus destinos de aflicciones y pesares. También lamentan la suerte de Edipo que, sin quererlo se convirtió en el esposo de su madre.

ÉXODOS.

El acto final de la obra comienza con la entrada a escena de un mensajero de palacio que informa acerca de la muerte de Yocasta quien se ha suicidado. También informa que Edipo había entrado iracundo a buscarla para matarla y al encontrarla colgada del techo, ahorcada, tomó los alfileres de su vestido y se sacó los ojos infligiéndose heridas con estos. Luego sale a escena Edipo y conversa sobre su decisión de sacar sus ojos para no tener que ver más su vida desdichada. Luego entra a escena Creonte a quien Edipo pide que lo destierre a donde nadie tenga contacto con él, Creonte le dice que hay que consultar a los dioses para tomar la mejor decisión, Edipo le pide que entierre dignamente a Yocasta y que le permita despedirse de sus hijas quienes son las que más sufrirán todo aquello por ser niñas tan jóvenes y por que serán la burla de todos y despreciadas de los hombres por su origen incestuoso. Las hijas de Edipo irrumpen en llanto, pues ya estaban presentes y Edipo pide que se acerquen. Luego Edipo y sus hijas entran con  Creonte a palacio. En escena sólo queda el coro que canta sobre la desgracia de Edipo y termina la obra diciendo que “esperemos que el último día de su vida haya pasado sin sufrir dolores para decir que un mortal fue feliz.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las opiniones y comentarios permiten el crecimiento de todos... los de ustedes siempre serán bienvenidos.