“
En el Arte es sabido que mi gran pasión es el Teatro. Este lo hago con o sin
pagos, porque no procuro vivir del teatro, sino, que el teatro viva dentro de
mí”
Un medio para educar, divertir, entretener, enseñar y hacer pensar; como la misma esencia y fin del teatro.
Traductor
martes, 1 de abril de 2014
Giovanny cruz dijo:
http://sorayaguillenl.blogspot.com/2013/08/giovanny-cruz-duran.html
“Si un artista no respeta su
arte, tampoco se respeta a sí mismo. Si no se respeta jamás va a conseguir que
lo hagan los demás”.
viernes, 28 de marzo de 2014
Mensaje de Brett Bailey para el Día Mundial del teatro 2014
Donde quiera que haya sociedad
humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta.
Bajo los árboles de pequeñas
aldeas y sobre sofisticados escenarios en grandes metrópolis; en salones de actos de colegios y en campos y en
templos; en suburbios, en plazas públicas, en centros cívicos y en los subsuelos de las ciudades, la
gente se reúne en comunión en torno a los efímeros mundos teatrales que creamos para expresar
nuestra complejidad humana, nuestra diversidad, nuestra vulnerabilidad, en carne y hueso,
aliento y voz.
Nos reunimos para llorar y
para recordar; para reír y contemplar; para aprender, afirmar e imaginar.
Para maravillarnos ante la destreza técnica, y para encarnar dioses. Para dejarnos sin respiración ante nuestra capacidad de belleza, compasión y monstruosidad. Vamos para llenarnos de energía y poder.
Para celebrar la riqueza de nuestras diferentes culturas, y para hacer desaparecer las barreras que nos dividen.
Para maravillarnos ante la destreza técnica, y para encarnar dioses. Para dejarnos sin respiración ante nuestra capacidad de belleza, compasión y monstruosidad. Vamos para llenarnos de energía y poder.
Para celebrar la riqueza de nuestras diferentes culturas, y para hacer desaparecer las barreras que nos dividen.
Donde quiera que haya sociedad
humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta.
Nacido de la comunidad, lleva puestas las máscaras y vestimentas de nuestras distintas tradiciones.
Utiliza nuestras lenguas, ritmos y gestos, y abre un espacio entre nosotros.
Nacido de la comunidad, lleva puestas las máscaras y vestimentas de nuestras distintas tradiciones.
Utiliza nuestras lenguas, ritmos y gestos, y abre un espacio entre nosotros.
Y nosotros, los artistas que
trabajamos con este antiguo espíritu, nos sentimos impulsados a
canalizarlo a través de nuestros corazones, nuestras ideas y nuestros cuerpos para revelar nuestras realidades en toda su cotidianeidad y su rutilante misterio.
canalizarlo a través de nuestros corazones, nuestras ideas y nuestros cuerpos para revelar nuestras realidades en toda su cotidianeidad y su rutilante misterio.
Pero en esta época en la que
tantos millones de personas luchan por sobrevivir, sufren bajo regímenes opresivos y el capitalismo depredador,
huyen del conflicto y la escasez; en la que nuestra privacidad es invadida por servicios secretos y
nuestras palabras censuradas por gobiernos intrusivos; en la que se aniquilan los bosques, se exterminan
especies y se envenenan los océanos: ¿Qué nos sentimos impulsados a revelar?
En este mundo de poder
desigual, en el que distintos órdenes hegemónicos intentan convencernos de que
una nación, una raza, un género, una preferencia sexual, una religión, una
ideología, un marco cultural es
superior al resto, ¿se puede realmente defender la idea de que las artes
deberían apartarse de las agendas sociales?
Nosotros, los artistas de
escenarios y ágoras, ¿nos conformamos con las demandas asépticas del mercado, o
utilizamos el poder que tenemos: para abrir un espacio en los corazones y las mentes
de la sociedad, para reunir gente
a nuestro alrededor, para inspirar, maravillar e informar, y para crear un
mundo de esperanza y colaboración sincera?
jueves, 27 de marzo de 2014
DÍA INTERNACIONAL DEL TEATRO MENSAJE DOMINICANO
Escrito
por Iván García Guerra
Igi aya Bombe / Aya bomba ya bombai / Lamassam Ana Caona / Van van Tavana dogai
/ Aya bomba ya bombai / …
Ya en su primer verso pregonas con dulces sonidos: “primero muerto que esclavo”, sin saberlo estableciendo un patrón de rebeldía, de valor y del reclamo de justicia y bienestar.
Como algo telúrico aunque local, en esta pequeña isla, ombligo en las Américas y el Mundo, más o menos modelo de grandes continentes. Algo surgía en tu terruño, panacea o veneno (dependiendo de quién lo califique), que marcaba tu vertical talante sedicioso, pequeño y solitario; pero fuerte y eterno en tus anhelos.
Algo después, antes de que nadie ni siquiera imaginara que podíamos ser una comunidad independiente, el 23 de junio de 1588, a la sombra de la Catedral de Santo Domingo, bajo el cielo, según dicen profanando la celebración del Corpus Christi, con la voz de Cristóbal de Llerena tronaste en un “Entremés” de lengua antigua tu reclamo, tu protesta, tu defensa aborigen, censurando la colonia y la violencia autoritaria, y enrostrando aquel Monstruo, personaje legendario, carne de las malas costumbres y de malos gobiernos, desde ya.
Ya en su primer verso pregonas con dulces sonidos: “primero muerto que esclavo”, sin saberlo estableciendo un patrón de rebeldía, de valor y del reclamo de justicia y bienestar.
Como algo telúrico aunque local, en esta pequeña isla, ombligo en las Américas y el Mundo, más o menos modelo de grandes continentes. Algo surgía en tu terruño, panacea o veneno (dependiendo de quién lo califique), que marcaba tu vertical talante sedicioso, pequeño y solitario; pero fuerte y eterno en tus anhelos.
Algo después, antes de que nadie ni siquiera imaginara que podíamos ser una comunidad independiente, el 23 de junio de 1588, a la sombra de la Catedral de Santo Domingo, bajo el cielo, según dicen profanando la celebración del Corpus Christi, con la voz de Cristóbal de Llerena tronaste en un “Entremés” de lengua antigua tu reclamo, tu protesta, tu defensa aborigen, censurando la colonia y la violencia autoritaria, y enrostrando aquel Monstruo, personaje legendario, carne de las malas costumbres y de malos gobiernos, desde ya.
Pero debemos hacerlo constar: otra de tus perennidades, o más bien una de las
asiduidades del Mundo alrededor tuyo, ha sido el descontrolado ambicionar tus
tenues y umbrosas promesas, tu edénico caudal; el bestial apetito de
ordeñarlos, usufructuarlos, y devorarlos, sin reconocer o importándole poco que
puedan ser perecederas como todo lo demás en esta creación.
Viéndolo bien en esto fueron los dulces tainos los primeros, los Caribes comegente los segundos y resultaron terceros los españoles con sus armas sin alma. Cuartos, en 1586, los dos mil trescientos ingleses; comandados por Drake, el ladrón convertido en Sir Francis; y quinto los diez mil franceses comandados por Charles-Victor-Emmanuel Leclerc, el cuñado de Napoleón.
A los haitianos, bajo el mando de Pierre Boyer, les tocó el sexto Lugar
Seguro que recordarán la quintilla en parte profética de Fray Juan Vásquez:
“Ayer español nací, / a la tarde fui francés, / a la noche etíope fui, / hoy dicen que soy inglés. / No sé qué será de mí.”
Pues los de al lado se quedaron durante veintidós años, y guardaste silencio por casi el mismo tiempo. No cansado, me parece, más bien sorprendido, y atareado tratando de conservar tus ya añejas usanzas distintivas por encima de lenguas y costumbres que pensaban sembrarse, cambiarte y perpetuarse.
Pero, como casi siempre sucede, hubo un despertar. Probablemente sin escenografía, con simples velas o lámparas de gas, sin un vestuario apropiado, carentes de actores preparados; pero todos, sí, armados de simple patriotismo, alzaste tu voz entre susurrada y potente, para despertar de nuevo las conciencias, nos cuenta Rosa Duarte y Díez que, apuntados y apuntalados por el creador de la Sociedad Dramática, su hermano, un joven que no llegaba a los treinta, Juan Pablo, tú Teatro disparaste las palabras incendiarias de “Roma Libre” de Vittorio Alfieri, de “La viuda de Padilla” de Francisco Martínez de la Rosa, y es de suponer que de algún texto menor escrito por ellos mismos. Lo que importa es que encendiste la llama (o al menos la despabilaste) justo cuando tenías que hacerlo y por encima del temor de aquel público mentalmente encadenado.
Viéndolo bien en esto fueron los dulces tainos los primeros, los Caribes comegente los segundos y resultaron terceros los españoles con sus armas sin alma. Cuartos, en 1586, los dos mil trescientos ingleses; comandados por Drake, el ladrón convertido en Sir Francis; y quinto los diez mil franceses comandados por Charles-Victor-Emmanuel Leclerc, el cuñado de Napoleón.
A los haitianos, bajo el mando de Pierre Boyer, les tocó el sexto Lugar
Seguro que recordarán la quintilla en parte profética de Fray Juan Vásquez:
“Ayer español nací, / a la tarde fui francés, / a la noche etíope fui, / hoy dicen que soy inglés. / No sé qué será de mí.”
Pues los de al lado se quedaron durante veintidós años, y guardaste silencio por casi el mismo tiempo. No cansado, me parece, más bien sorprendido, y atareado tratando de conservar tus ya añejas usanzas distintivas por encima de lenguas y costumbres que pensaban sembrarse, cambiarte y perpetuarse.
Pero, como casi siempre sucede, hubo un despertar. Probablemente sin escenografía, con simples velas o lámparas de gas, sin un vestuario apropiado, carentes de actores preparados; pero todos, sí, armados de simple patriotismo, alzaste tu voz entre susurrada y potente, para despertar de nuevo las conciencias, nos cuenta Rosa Duarte y Díez que, apuntados y apuntalados por el creador de la Sociedad Dramática, su hermano, un joven que no llegaba a los treinta, Juan Pablo, tú Teatro disparaste las palabras incendiarias de “Roma Libre” de Vittorio Alfieri, de “La viuda de Padilla” de Francisco Martínez de la Rosa, y es de suponer que de algún texto menor escrito por ellos mismos. Lo que importa es que encendiste la llama (o al menos la despabilaste) justo cuando tenías que hacerlo y por encima del temor de aquel público mentalmente encadenado.
Nuevamente fuimos independientes, aunque por no largo tiempo.
En el cenagoso interregno, el modelo indeseable de los caudillos sucesores, Pedro Santana, abona su permanencia con la sangre de los patriotas y el padecer del pueblo. Alrededor del 1856, tu voz entonces se levanta con el texto de Félix María Delmonte, preterido padre de nuestra dramaturgia. Valiente es tu protesta con “Las Víctimas del 11 de Abril o Antonio Duvergé”, aunque no mucho se alcanza en cuanto a resultados.
El séptimo fue, de nuevo, España Y me refiero en este momento al listado interrumpido de invasores que han intentado en vano (suena a redundancia pero es sólo acentuación), conculcar los derechos de este pueblo. Otra vez los traidores, buscando seguridad y bienestar, ponen en subasta la balbuceante Patria al más dispuesto postor, que resulta ser la que llamaban madre y que ahora adjetivarán la mala.
Explota una sonora granada, no me refiero a la española ciudad por supuesto y ni siquiera a la fruta encarnada… Hablo del arma mortal. El inocente tapujo, no me atrevo a denominarla excusa, es el uso del quisqueyano indio, que es el dominicano, y de su opresor que sigue siendo el español aunque no actualizado. Las semillas de tu voz son: “Ozema o la Virgen Indiana”, también de Félix María Delmonte; “Tilema”, de Manuel de Jesús Rodríguez Montaño; “Anacaona”, de José Joaquín Pérez; “La Muerte de Anacaona”, de Ulises Heureaux hijo; “Higuenamota”, de Américo Lugo; “Leyenda India”, de Manuel de Jesús García; “Los Quisqueyanos”, de Julio Arzeno; e “Iguaniona”, de Francisco Javier Angulo Guridi. Esto y las sangrientas guerrillas nos devuelven nuestro nombre y también la fe y también la esperanza.
A pesar del esfuerzo por aliarse a la civilización se desatan las furias intestinas, y es esto un nuevo pretexto para los interventores. Con la intención de calmar a los nativos, eso aseguran, llega el octavo, me refiero otra vez a un invasor, que esta vez habla un inglés bastante maltratado. Utilizas entonces tu artillería, contra la primera invasión norteamericana y, a partir del 1916, con un nutrido arsenal de poetas que se convierten, sin pensarlo, momentáneamente, en dramaturgos e intérpretes estableces tus predios. Son ellos: Rafael Damirón, Ricardo Pérez Alfonseca, Apolinar Perdomo, Enrique Montaño hijo, Félix Sauri, Salvador Sturla, Porfirio García Lluberes, Domingo Villalba, Luis Eduardo Betances, Federico Bermúdez, Cuchico Jiménez, Roberto Mateizán, Ramón Saviñon, José Narciso Solá (el padre de Monina la grande), Fabio Fiallo, el español Juan José Llovet, Julio Arzeno, Aquiles Zorda y Fernando Arturo Pellerano.
Se marcharán seis años después, en el 1924, dejándonos el nombre de la “chopa” (shoper), del seibó (sideboard), el del pariguayo (party watcher) un idiota que va a los bailes a ver bailar. Y algo más queda sembrado, nada simpático, que deberemos soportar por treinta años. Hablo de Trujillo y sus tres décadas que tan largas resultaron.
Casi de igual duración fue tu silencio. Podría pensarse que estabas muerto o grave o al menos enfermo. Pero meses antes del final te despiertas o te sanas o revives, y se escucha de nuevo tu voz, la voz del pueblo. Matas al tirano disfrazado de “Julio César”, en el shakespereano montaje de Iván García en el 1958; en el 1959 protestas contra el tirano padre en el “Prometeo” de Héctor Incháustegui; con los estudiantes del Colegio de La Salle, execras el tapabocas que teníamos con “La Mordaza” de Alfonso Sastre, y como un tiro de gracias exclamas abiertamente libertad con “Espigas Maduras” del Domínguez, de Don Franklin.
Magnífico final de una época horrenda.
En el cenagoso interregno, el modelo indeseable de los caudillos sucesores, Pedro Santana, abona su permanencia con la sangre de los patriotas y el padecer del pueblo. Alrededor del 1856, tu voz entonces se levanta con el texto de Félix María Delmonte, preterido padre de nuestra dramaturgia. Valiente es tu protesta con “Las Víctimas del 11 de Abril o Antonio Duvergé”, aunque no mucho se alcanza en cuanto a resultados.
El séptimo fue, de nuevo, España Y me refiero en este momento al listado interrumpido de invasores que han intentado en vano (suena a redundancia pero es sólo acentuación), conculcar los derechos de este pueblo. Otra vez los traidores, buscando seguridad y bienestar, ponen en subasta la balbuceante Patria al más dispuesto postor, que resulta ser la que llamaban madre y que ahora adjetivarán la mala.
Explota una sonora granada, no me refiero a la española ciudad por supuesto y ni siquiera a la fruta encarnada… Hablo del arma mortal. El inocente tapujo, no me atrevo a denominarla excusa, es el uso del quisqueyano indio, que es el dominicano, y de su opresor que sigue siendo el español aunque no actualizado. Las semillas de tu voz son: “Ozema o la Virgen Indiana”, también de Félix María Delmonte; “Tilema”, de Manuel de Jesús Rodríguez Montaño; “Anacaona”, de José Joaquín Pérez; “La Muerte de Anacaona”, de Ulises Heureaux hijo; “Higuenamota”, de Américo Lugo; “Leyenda India”, de Manuel de Jesús García; “Los Quisqueyanos”, de Julio Arzeno; e “Iguaniona”, de Francisco Javier Angulo Guridi. Esto y las sangrientas guerrillas nos devuelven nuestro nombre y también la fe y también la esperanza.
A pesar del esfuerzo por aliarse a la civilización se desatan las furias intestinas, y es esto un nuevo pretexto para los interventores. Con la intención de calmar a los nativos, eso aseguran, llega el octavo, me refiero otra vez a un invasor, que esta vez habla un inglés bastante maltratado. Utilizas entonces tu artillería, contra la primera invasión norteamericana y, a partir del 1916, con un nutrido arsenal de poetas que se convierten, sin pensarlo, momentáneamente, en dramaturgos e intérpretes estableces tus predios. Son ellos: Rafael Damirón, Ricardo Pérez Alfonseca, Apolinar Perdomo, Enrique Montaño hijo, Félix Sauri, Salvador Sturla, Porfirio García Lluberes, Domingo Villalba, Luis Eduardo Betances, Federico Bermúdez, Cuchico Jiménez, Roberto Mateizán, Ramón Saviñon, José Narciso Solá (el padre de Monina la grande), Fabio Fiallo, el español Juan José Llovet, Julio Arzeno, Aquiles Zorda y Fernando Arturo Pellerano.
Se marcharán seis años después, en el 1924, dejándonos el nombre de la “chopa” (shoper), del seibó (sideboard), el del pariguayo (party watcher) un idiota que va a los bailes a ver bailar. Y algo más queda sembrado, nada simpático, que deberemos soportar por treinta años. Hablo de Trujillo y sus tres décadas que tan largas resultaron.
Casi de igual duración fue tu silencio. Podría pensarse que estabas muerto o grave o al menos enfermo. Pero meses antes del final te despiertas o te sanas o revives, y se escucha de nuevo tu voz, la voz del pueblo. Matas al tirano disfrazado de “Julio César”, en el shakespereano montaje de Iván García en el 1958; en el 1959 protestas contra el tirano padre en el “Prometeo” de Héctor Incháustegui; con los estudiantes del Colegio de La Salle, execras el tapabocas que teníamos con “La Mordaza” de Alfonso Sastre, y como un tiro de gracias exclamas abiertamente libertad con “Espigas Maduras” del Domínguez, de Don Franklin.
Magnífico final de una época horrenda.
Un gobierno popular es establecido, pero apenas le permiten despegar y es
derrocado. Juan Bosch Gaviño el aun flamante presidente, opinaba que un golpe
de estado duraría “menos que una cucaracha en un gallinero” y aunque en parte
fue algo así, ya él no volverá a ser Jefe del Estado. El intento de retornar al
orden establecido desemboca en revuelta militar apoyada por el pueblo… pero nos
llega la novena intervención, en inglés otra vez, pero aún éste más maltratado.
Llegan el 28 de abril de 1965, 52 mil marines que dicen salvarán vidas, y lo
que pudo haber sido una escaramuza bastante pasajera, se convierte en Guerra
Patria que desangra por días más de cinco meses. Los soldados extranjeros se
marcharán bien entrado el mes de septiembre del mismo año.
Te refieres heroicamente entonces a la guerra de la zona colonial y ciudad nueva, cuando se defendió el Honor Nacional que intentaban pisotear las botas yanquis. Manuel Rueda con “Entre alambradas” y su “Entremés del Gato Barcino”; Franklin que te presta las palabras de “Canción de Abril” e Iván con trece monólogos, la sátira “Azul Imposible” y la tragedia “Vivir es buena razón”.
Antes, durante y después, en los intentos no muy exitosos para establecer la democracia, son muchos las críticas a los fracasos y las tentativas, también algo ineficaces, de colaborar con su éxito.
Reapareces, don Teatro, con el decano Franklin Domínguez, en sus sátiras, que retratan profundamente cuatro momentos consecutivos de aquella historia dominicana; “Se Busca un Hombre Honesto”, “Campaña Electoral”, “Se Busca un Hombre Deshonesto”, “Colón, Agua y Apagón” y con ellas protestas contra el golpe de Estado a Juan Bosch y las demás arbitrariedades durante los Doce Años de Joaquín Balaguer. Junto a él Iván García Guerra, y sus obras: “Más Allá de la Búsqueda”, “Don Quijote de Todo el Mundo”, “Un Héroe Más para la Mitología”, “Los Hijos del Fénix” y la “Fábula de los Cinco Caminantes”. Con ellas propondrás la existencia de un humano mejor. Incháustegui completara una trilogía; “Miedo en un puñado de polvo” con “Hipólito” y “Filoctetes”.
Tu cosecha se amplía con Marcio Veloz Maggiolo y “Creonte”, “Y después las Cenizas”, “El cáncer nuestro de cada día”; Aída Cartagena Portalatín y “Odio Total Euménides”; Carlos Acevedo y “Los Clavos”; los españoles José María García Rodríguez y “Los Gavilleros”; y Carlos Esteban Deive con “¿Quién se atreve con un entremés de Cristóbal de Llerena?“. Además; Haffe Serulle y “Leyenda de un pueblo que nació sin cabeza”: Rubén Echavarría y “La Obra sin Nombre”; Jaime Lucero y “Mamasié”, “Los Gavilleros”, “Papá Liborio”, “Cuentos del Callejón de la Yaya”; Jesús Rivera y “Vivencias de un nuevo barrio”, “El Condenado”; Reynaldo Disla y “Retablo vivo del doce de Octubre”, “Las despoblaciones”, “Bolo Francisco”, “Rudy”, “Capítulo 72”; Frank Disla, con “El último Son”; Aquiles Julián y “Hay un ángel caído en primer plano”; Joseph Cáceres con “Tataiba”; y Carlos Castro con “El Gran Juego” y “Roca la Tumba”.
Y a ellos se unen los arrojados miembros de varios grupos de teatro callejero que se forman a partir de la llegada al país del venezolano Rómulo Rivas: Grupo Gratey, con “Mi Primera Manifestación” y “Regina Express”; Grupo Gayumba, con “Las Artimañas” y “La Urna”, “Huelga”; y Las Cuatro Puntas, conformada por las agrupaciones: Teatro Estudiantil, Teatro Obrero, Tercer Grupo y Círculo Escena, que produjeron espectáculos sin textos básicos. Mas otras manifestaciones del mismo estilo: Grupo Tetraico, con “Fanobrero”; Hombre Escena, con “La Mariposa que Quiso Volar a la Luna” y Grupo Chispas, con “Así en el Cielo como en la Tierra”. Debiste estar cansado, señor Teatro, y lo peor, da la impresión de que pocas de esas páginas se conservan.
Te refieres heroicamente entonces a la guerra de la zona colonial y ciudad nueva, cuando se defendió el Honor Nacional que intentaban pisotear las botas yanquis. Manuel Rueda con “Entre alambradas” y su “Entremés del Gato Barcino”; Franklin que te presta las palabras de “Canción de Abril” e Iván con trece monólogos, la sátira “Azul Imposible” y la tragedia “Vivir es buena razón”.
Antes, durante y después, en los intentos no muy exitosos para establecer la democracia, son muchos las críticas a los fracasos y las tentativas, también algo ineficaces, de colaborar con su éxito.
Reapareces, don Teatro, con el decano Franklin Domínguez, en sus sátiras, que retratan profundamente cuatro momentos consecutivos de aquella historia dominicana; “Se Busca un Hombre Honesto”, “Campaña Electoral”, “Se Busca un Hombre Deshonesto”, “Colón, Agua y Apagón” y con ellas protestas contra el golpe de Estado a Juan Bosch y las demás arbitrariedades durante los Doce Años de Joaquín Balaguer. Junto a él Iván García Guerra, y sus obras: “Más Allá de la Búsqueda”, “Don Quijote de Todo el Mundo”, “Un Héroe Más para la Mitología”, “Los Hijos del Fénix” y la “Fábula de los Cinco Caminantes”. Con ellas propondrás la existencia de un humano mejor. Incháustegui completara una trilogía; “Miedo en un puñado de polvo” con “Hipólito” y “Filoctetes”.
Tu cosecha se amplía con Marcio Veloz Maggiolo y “Creonte”, “Y después las Cenizas”, “El cáncer nuestro de cada día”; Aída Cartagena Portalatín y “Odio Total Euménides”; Carlos Acevedo y “Los Clavos”; los españoles José María García Rodríguez y “Los Gavilleros”; y Carlos Esteban Deive con “¿Quién se atreve con un entremés de Cristóbal de Llerena?“. Además; Haffe Serulle y “Leyenda de un pueblo que nació sin cabeza”: Rubén Echavarría y “La Obra sin Nombre”; Jaime Lucero y “Mamasié”, “Los Gavilleros”, “Papá Liborio”, “Cuentos del Callejón de la Yaya”; Jesús Rivera y “Vivencias de un nuevo barrio”, “El Condenado”; Reynaldo Disla y “Retablo vivo del doce de Octubre”, “Las despoblaciones”, “Bolo Francisco”, “Rudy”, “Capítulo 72”; Frank Disla, con “El último Son”; Aquiles Julián y “Hay un ángel caído en primer plano”; Joseph Cáceres con “Tataiba”; y Carlos Castro con “El Gran Juego” y “Roca la Tumba”.
Y a ellos se unen los arrojados miembros de varios grupos de teatro callejero que se forman a partir de la llegada al país del venezolano Rómulo Rivas: Grupo Gratey, con “Mi Primera Manifestación” y “Regina Express”; Grupo Gayumba, con “Las Artimañas” y “La Urna”, “Huelga”; y Las Cuatro Puntas, conformada por las agrupaciones: Teatro Estudiantil, Teatro Obrero, Tercer Grupo y Círculo Escena, que produjeron espectáculos sin textos básicos. Mas otras manifestaciones del mismo estilo: Grupo Tetraico, con “Fanobrero”; Hombre Escena, con “La Mariposa que Quiso Volar a la Luna” y Grupo Chispas, con “Así en el Cielo como en la Tierra”. Debiste estar cansado, señor Teatro, y lo peor, da la impresión de que pocas de esas páginas se conservan.
¡Cuán mucho has hablado, voz del pueblo.
Podemos decir que al menos en los climáticos momentos de nuestra corta e intensa historia, amigo, fue tu voz el principal elemento artístico educativo, creador de conciencias y provocador de protestas y de acción.
No está de más preguntarse fugazmente en este final: “en los intermedios y ahora, desde hace demasiado tiempo, ¿qué ha hecho el teatro?” Ahí están otros magníficos dramaturgos los cuales no se han sentido tentados por la voz activa de la protesta. Y por eso no los he mencionado; no es la intención de este mensaje detallarlos.
Sí, Voz del Pueblo. Has estado presente casi siempre que el clamor de tu mensaje se precisaba. Sin duda han sido estos tus momentos más brillantes y acabados; más precisos e incisivos; más teatro en fin.
Podemos decir que al menos en los climáticos momentos de nuestra corta e intensa historia, amigo, fue tu voz el principal elemento artístico educativo, creador de conciencias y provocador de protestas y de acción.
No está de más preguntarse fugazmente en este final: “en los intermedios y ahora, desde hace demasiado tiempo, ¿qué ha hecho el teatro?” Ahí están otros magníficos dramaturgos los cuales no se han sentido tentados por la voz activa de la protesta. Y por eso no los he mencionado; no es la intención de este mensaje detallarlos.
Sí, Voz del Pueblo. Has estado presente casi siempre que el clamor de tu mensaje se precisaba. Sin duda han sido estos tus momentos más brillantes y acabados; más precisos e incisivos; más teatro en fin.
La
voz del pueblo.
FELIZ DÍA DEL TEATRO
Hoy
es fiesta, no importa cuánto nos hieran, no importa que nos ignoren, de todos
modos hoy es fiesta, aunque al mismo tiempo lloremos la desintegración, la
retirada lenta y dolorosa de la sala Manuel Rueda, aunque al mismo tiempo de
celebrar hay que alzar la voz, hay que gritar desde las entrañas que nuestro
valor es inmenso, aun con sueldos ínfimos e indignantes, aunque al mismo tiempo
reclamemos 9 millones para invertir en un anfiteatro- que aunque lo
necesitamos- nuestras escuelas de artes se nos caen a pedazos… hay que bailar
en las calles, hay que cantarle y cantarle para enarbolarlo hasta su más alto
lugar, porque hoy es du día nacional e internacional, por ser capaz de todo lo
que es, de salvar vidas,
de educar, de entretener, de hacer reflexionar, de hacer pensar, de divertir,
de hacer llorar, de hacer reír, de hacer… olvidar; por eso y por mucho, mucho
más hay que cantar. ¡FELIZ DÍA DEL TEATRO!.
Shakespeare en Fuga con Tripode
La Fundación Teatro Tripode presenta, Shakespeare en fuga,
este trabajo es una selección de obras del autor William Shakespeare, en la que
podemos citar Romeo y Julieta, Otelo, Hamlet y Macbeth. Este montaje; es la
presentación del proyecto final de los alumnos de primer año de la Fundación
Teatro Tripode, dicha fundación nos deja reflejado en esta puesta en escena, la
problemática de los sentimientos humanos y sus consecuencias.
La obra se estará presentando mañana viernes 28 de marzo a
las 7:00P.M. en el cierre del Festival Internacional de Teatro Aficionado,
Emilio Aparicio (Marzo teatral) que se desarrolla en la sala de teatro Monina
Solá del centro cultural Narciso González, aun precio regalado RD$ 50.00 pesos,
esto es para que nadie se quede en casa y se fugue junto a Tripode.
martes, 25 de marzo de 2014
Casa de Muñecas en la ENAD
La Escuela Nacional de
Arte Dramático, presentara este viernes 28 de marzo en sus Noches Dramáticas,
Casa de Muñecas, una adaptación de la obra del dramaturgo y poeta noruego
Henrik Ibsen. Considerado el más importante dramaturgo noruego y uno de los autores
que más ha influido en la dramaturgia moderna, se le reconoce también, como el
padre del drama realista moderno y antecedente del teatro simbólico. En su
época una sociedad dominada por los valores victorianos; sus obras fueron
consideras escandalosas al cuestionar el modelo de familia y de sociedad
dominantes. Sus obras no han perdido vigencia y es uno de los autores no
contemporáneo más representado en la actualidad.
Casa de Muñecas es la
obra más representada de Henrik Ibsen. Esta obra de género dramático, fue
estrenada el 21 de diciembre del 1879 en el Det Kongelige Teater de Copenhague.
Su título original en noruego es Et dùkkehjem. En ella el escritor noruego retrata la situación familiar y
de la mujer en la sociedad, a través de la vida de Nora Helmer, quien tras
intentar con su mejor voluntad ayudar a su marido, Torvald Helmer, descubre que
éste en el fondo, no la considera más que un objeto de su propiedad. Al final
Nora decide no vivir más con su marido y deja a Torvaldo y a sus hijos. Nora Helmer
no solo se convirtió en el personaje más emblemático de Henrik Ibsen, sino que
llego a ser un ícono cultural de la liberación de la mujer y la igualdad de
género.
Casa de Muñecas será
representada en esta ocasión por Anthony Alexis Espinal Luciano, Sheila Amaro,
Vickaylin Bello Rocha y Mayelin Martínez Segura; en las Noches Dramáticas de la
Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD), en la sala Haffe Serulle a las 8:00
P.M., éste viernes 28 de marzo, en el edificio de las Escuelas de Bellas Artes,
en la César Nicolás Penson, Ens, La Esperilla, Plaza del Conservatorio a RD
$100.00 p/p.
domingo, 23 de marzo de 2014
Manolo Ozuna.
Nació el 9 de agosto de 1966 en
República Dominicana. Hijo de Modesto Ozuna y Josefa Carmona. Casado con la
actriz y bailarina Helen Perdomo. Inició sus estudios universitarios en la
carrera de Comunicación social, pero luego decidió dedicarse por entero al
teatro, contando con el apoyo de su padre quien no entendía mucho de las artes
dramáticas pero confiaba plenamente en su hijo. Estudió en la Escuela Nacional
de Arte Dramático de Bellas Artes (1987-1990), y desde entonces ha trabajado
incansablemente en los medios de comunicación dominicanos. Alcanzó gran
notoriedad en la televisión a finales de los noventa durante su participación
en Progamarte, empresa productora de televisión de Roberto Salcedo, formando parte
del elenco de los programas: “Perdone la hora” y “9x9 Roberto”, que se
transmitían a través de Color Visión, canal 9, y donde Manolo, además de
actor-comediante se desempeñó como libretista. Fue su participación en la película
“Perico Ripiao”, del cineasta dominicano Ángel Muñiz, lo que permitió que sus compatriotas
fueran testigos del talento y preparación de Manolo a la hora de actuar. Actualmente
goza del cariño del público dominicano, siendo considerado como uno de los
mejores humoristas quisqueyanos. La radio, el cine, el teatro, comerciales para
la televisión, forman parte de la vida profesional artística de Manolo, a quien
lo hemos escuchado decir en varias ocasiones que la gente en la calle confunde
su trabajo humorístico con la vida diaria y pretende que él les cuente un chiste
en cualquier lugar y situación.
El año pasado, 2013, regresó de
los Estados Unidos, donde residió por espacio de dos años, trabajando en la
radio e impartiendo clases de actuación. En la actualidad está bien ocupado
trabajando en películas de cine, aunque también ha revelado sus intenciones de
poner en marcha algunos proyectos nuevos de los cuales probablemente nos
enteremos muy pronto.
Experiencia profesional.
Teatro: El Sucesor, La Cocina, La
Orgía, Prefiero un marido infiel, La Cena de los idiotas
Televisión: DE Remate,
Los del apartamento 4, Con la muela de atrás, Perdone la hora, 9x9 Roberto, Con
Cheddy y Manolo, El Sabor del humor, Aquí se habla español.
Radio: Haciendo ambiente, Con las
pilas puestas, Búsqueda 3 (N.Y.).
Cine: Perico Ripiao (2003), Santicló… la vaina de la navidad (2008), Ladrones
a Domicilio (2008), I Love Bachata (2011), Mi Angelito favorito (2013), Los
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