Un medio para educar, divertir, entretener, enseñar y hacer pensar; como la misma esencia y fin del teatro.
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sábado, 23 de marzo de 2013
Edipo Rey
viernes, 22 de marzo de 2013
II Maratón Teatral del Guloya
El Cruce sobre el Niágara.
miércoles, 20 de marzo de 2013
No podemos hacer teatro solos
lunes, 11 de marzo de 2013
Teatro dominicano: Una premiación propia
Ser o no ser, he ahí el problema.
Como dice el Hamlet de Shakespeare, y en nuestra bella y encantadora República
Dominicana ese pareciese ser el problema del TEATRO: ser o no ser ya que nunca
es y solo es dependiendo quien este representándolo, porque de manera paradójica
esta maravillosa y excelsa representación del arte llamada TEATRO es
prácticamente marginado en su mismo espacio, ya que nuestra única y mayor
fiesta de los artistas dominicanos, como lo es el premio que otorga ACROARTE,
es realizado en el Teatro Nacional Eduardo Brito, es decir en un teatro, y cuando se trata de
premiar la categoría o el renglón de TEATRO estos premios son entregados casi
tras bastidores, en los momentos de los comerciales y solo para el público
presente. El televidente lo verá en unos rápidos avances. Para poderlos sacar
al aire es únicamente en ocasiones muy especiales: Cuando es entregado a una
figura televisiva y del agrado de los cronistas de arte o bien cuando se le
entrega a una gran figura como lo es nuestra Bella, talentosa y agradable
Cecilia García, nuestra verdadera diva dominicana; es solo en esas ocasiones
que el teatro es; pero este es el premio de ACROARTE y por eso es que creo que
los teatristas deberíamos de crear nuestra propia premiación, ya que el arte
que realizamos es por demás, trabajoso, complicado, requiere tiempo de
preparación, delicado, sensible, educativo, protestante, energético, vibrante,
mágico, sereno, apasionante, fantasioso, realista, absurdo, puro, verdadero,
encantador, seductor, creativo, denunciante, divertido, mediático, rítmico
entre muchas otras cosas. Pero nos falta mucho a los teatristas dominicanos
porque lo primero que tendríamos que lograr es lo más difícil… la unión de la
clase teatral. Difícil porque es más importante denigrar o mejor dicho en buen
dominicano acabar a los compañeros porque creemos que los montajes de los demás
si no están hechos como lo haría cada quien en particular, desde su óptica, no
es correcto. lunes, 8 de octubre de 2012
Divos y divas.
De acuerdo con los académicos de la lengua española se denomina divo o diva, según el sexo, al artista del mundo del espectáculo que goza de fama superlativa, es decir que su fama es muy grande o excelente en su línea. De manera general, este término se aplicaba a los cantantes de ópera que alcanzaban la cima de la popularidad.
Para entender el contexto dentro del cual una diva o un divo alcanzaba esta denominación, hay que señalar dos puntos:
1º- La ópera es una rama del arte clásico tan extraordinaria que encierra dentro de cada representación a un conjunto tan profesional como diverso de: Poetas (que escriben los libretos adhiriéndose a lo sublime y excelso de la más pura poesía clásica); pintores (que ilustran pintorescas, variadas y grandiosas escenografías); bailarines (cuyos magistrales adornos coreográficos imprimen dinamismo a un género que usualmente, aunque no de manera exclusiva, se circunscribe dentro de lo dramático); músicos (quienes tienen la responsabilidad de realizar los arreglos musicales y llevar a cabo la ejecución de los mismos una vez el espectáculo es puesto en escena); actores (representan los personajes contenidos en la narración principal en la que se fundamenta la ópera); y cantantes (exhiben cualidades vocales excepcionales que distinguen este género como uno reservado para individuos especiales).
y 2º- La ópera, especialmente durante los siglos XVII, XVIII, Y XIX, estaba dirigida a un público altamente culto, de una educación exquisita y de gustos excesivamente refinados. Es por estos dos citados puntos que ser considerado un divo o una diva en aquellos tiempos era el más elevado privilegio que un artista podría recibir.
Ser un divo o diva significaba que aún los mismos artistas consideraban a esta persona, digna de ser merecedora de semejante adjetivo calificativo, como la más admirada, respetada y hasta idolatrada dentro del mundo del espectáculo.
No es fortuito el hecho que el presente artículo enfatice el uso de los términos divo y diva dentro del tiempo pasado. Claro que no es fortuito. Esto es debido a que hoy en día y desde mediados del siglo pasado, ha venido creciendo la costumbre de utilizar estos términos de manera peyorativa, es decir en forma burlesca y despectiva. Esta desafortunada situación tiende a crear confusión dentro de la percepción de personas comunes y corrientes. Peor aún, el constante uso del término diva para denominar así a una persona que quizás pueda gozar de una popularidad relativa dentro de la geografía de una ciudad o nación, o que a lo mejor obtenga cierto reconocimiento dentro de un género musical determinado, o, en el último y más bajo de los casos, a una persona con escaso talento artístico pero dispuesto (a) en todo momento a exhibir sus atributos y cualidades físicas (en muchas ocasiones logradas gracias a cirugías plásticas.) hacen que la confusión se torne en rechazo. Esto así porque el común de las personas ha llegado a creer que una diva, un divo o hasta una megadiva es más bien una caricatura de lo que debe en esencia ser un artista.
Existe una máxima que expresa que "la costumbre hace ley." Y la ley del lenguaje coloquial no depende del poder legislativo formal sino más bien de la educación del pueblo. Esto es así.
viernes, 28 de septiembre de 2012
El Reino de Dios.
El Reino de Dios:
Es como fruta madura que, colgada de la rama de un árbol, llama tu atención… si no la pruebas no recibirás su energía ni te deleitará con su sabor.
Porque Jesucristo es el invitado que toca a tu puerta pero solamente entra cuando tú se lo permites. Una vez lo has aceptado dentro de ti experimentarás un mundo de cosas nuevas cada día.




